Lo cierto es que en Windows tenemos disponible una enorme cantidad de conversores de vídeo, de todos los tipos y para todos los gustos, lo cual hace que elegir uno en concreto sea una elección bastante subjetiva. Yo personalmente recomiendo Format factory, un conversor de vídeo para Windows gratuito y en español (contiene soporte para 60 idiomas).
Format Factory es capaz de convertir prácticamente entre cualquier formato conocido de imagen, audio y vídeo, siendo capaz incluso de convertir entre formatos de imágen de disco (.iso, .bin etc…). Y no sólo eso, puesto que también es capaz de extraer imágenes de disco a partir de un CD o DVD.
A destacar la gran cantidad de opciones que podemos ajustar para las distintas conversiones, como la resolución en las imágenes, el bitrate en el audio o el rango de inicio y fin en los vídeos y archivos de audio. Puede que los usuarios avanzados echen en falta algunas opciones más, pero lo cierto es que el resultado es bastante personalizable.
Además, se integra a la perfección con el explorador de Windows, añadiendo diversas opciones al menú contextual para facilitar su uso. Sin duda, uno de los programas más recomendables para Windows, casi imprescindible en mi caso.




